Ir al contenido

El regalo navideño de John y Yoko

2012 Diciembre 21
Posted by javi

ll

“Si estoy en la primera página, que sea con la palabra ‘paz’”

John Lennon

ll

Cuentan las biografías de los Beatles que, en un concierto que la banda ofreció en noviembre de 1963, John Lennon pidió ayuda a los asistentes para atacar la última canción del repertorio. “Los de los asientos baratos, aplaudan. Los demás, pueden hacer sonar sus joyas.” El público, en su mayoría aristócratas entre los que se incluía la propia reina madre de Inglaterra, rio la gracia inocente del músico y siguió disfrutando del ritmo endiablado de Twist And Shout. Al fin y al cabo, esos cuatro jovenzuelos no erán más que la última moda musical. No obstante, Lennon, lejos de tomárselo a broma, continúo desarrollando su espíritu irreverente y deslenguado siempre que la ocasión se lo permitió.

Así, cuando en 1970 el cuarteto de Liverpool se disolvió de manera definitiva, el músico de las gafas redondas vio el campo abierto para desarrollar su vertiente más social. Lennon ya había echo gala de su pluma política unos meses antes con la publicación del single Give Peace a Chance, canción que se convertiría en himno antibelicista en pleno conflicto entre Estados Unidos y Vietnam. El de Liverpool se había casado unas semanas antes con Yoko Ono y parecía decidido a escorar su producción artística hacia el activismo.

A finales de 1969 Nueva York, Toronto, Roma, Amsterdam y otros ocho ciudades amanecieron con unos extraños carteles publicitarios en sus marquesinas. Sobre un fondo completamente blanco se podía leer el siguiente lema: “War Is Over! (If You Want It) Happy Christmas from John & Yoko”. Era el regalo navideño de los recién casados. El habitual tono irónico del músico se había transformado en campaña por la paz. Lennon parecía cansado de ser un simple artista pop y se lanzaba al terreno de la canción protesta, allí donde las palabras cobraban un sentido literal. En otoño de 1970 grababa su primer álbum junto a la Plastic Ono Band, en el que aparecían títulos tan reveladores como Working Class Hero. Fuera del corte se quedaba Power To The People, que meses después sería editada en formato single con una portada en la que se podía ver a Lennon con un casco de obrero.

Si todo el mundo podía cantar junto a él I Want To Hold Your Hand, por qué no cantar algo con más enjundia, debió pensar el inglés. Así, a partir de ese momento, sus singles se convertirían en pequeños panfletos, en eslóganes fáciles de recordar, canciones con espíritu comunal, que tan pronto apostaban por la paz como mostraban su amor por la humanidad (y por Yoko, claro). Con ellas la pareja pretendía ganarse el favor de los líderes sociales de Nueva York, ciudad a la que Lennon y Ono se habían trasladado en 1971. Famosas fueron sus excéntricas acciones en las que se los podía ver a ambos bajo una sábana blanca o aquella rueda de prensa en una cama que se alargaría durante siete días. Algo, que mucho vieron como un gesto inocente y hasta ridículo, pero que la administración Nixon se tomó muy en serio.

Existe numerora bibliografía que recorre la lista de informes que diversas agencias estadounidenses dedicaron a la familia Lennon. Conscientes de que la pareja de artistas podía convertirse en un altavoz incómodo, el gobierno norteamericano aprovechó la psicosis anticomunista para denegar varias veces el permiso de residencia a John y Yoko. El músico inglés, lejos de amedrantarse, siguió abonando su discurso ácido y crítico con una administración incapaz de solucionar el conflicto con Vietnam.

De este modo, a comienzos de 1971 el matrimonio retomó ese eslogan que dos años atrás había servido atrás para felicitar la navidad a medio mundo. Para ello cogieron la melodía de una vieja tonada folk versionada por Peter, Paul & Mary hace una década y que respondía al título de Stewball. El hecho de que la canción ya hubiera sido cantada por músicos como Woody Guthrie o Lead Belly, parecía ser otra razón de peso para tomarla como base de ese nuevo himno pacifista. Una melodía sencilla, directa, que pasaba casi desapercibida y que bien podía servir para el nuevo villancico que John y Yoko tenían en mente.

Tras grabar una demo a comienzos de año, la pareja se puso en manos de Phil Spector, su productor habitual, para registrar la versión definitiva de su “regalo navideño”, esta vez en forma de canción. El tema recogía el lema ideado por el matrimonio -Happy Xmas (War Is Over)- y lo convertía en un clásico navideño. Tanto que, aún hoy, cada fin de año se deja ver, aunque sea de manera tímida, en alguno de los puestos del listado de singles más vendidos. Y es que sobre el tono acusador de la letra -”So this is Xmas, and what have you done?”- permanece ese espíritu generoso y ligero, ayudado por las voces del Harlem Community Choir. Un himno en toda regla, tan del gusto de John y Yoko.

En el fondo, este gesto comprometido pero conciliador guió buena parte de las acciones de Lennon en vida. Lo suyo, más que un activismo por una determinada opción política, fue una ferviente defensa de la paz. El de Liverpool era un idealista empedernido, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva. Sólo alguien como él podría haber compuesto una canción tan blanda y sentimental como Imagine, posiblemente su tema más famoso si dejamos a un lado su producción junto a McCartney y compañía.

Él mismo se explicaba unos años más tarde en una entrevista: “Happy Xmas la escribimos Yoko y yo juntos. Decía: ‘La guerra ha terminado, si tu quieres’. Es el mismo mensaje, la idea de que nosotros somos igual de responsables que el hombre que aprieta el botón. Mientras la gente piense que alguien está haciéndolo por ellos, que no tienen el poder, entonces no tendrán el control.” Era la clase de idealismo romántico que tantas alabanzas como críticas le valieron durante su estancia en Nueva York. Mientras algunos le acusaban de haber convertido el movimiento pacifista en una campaña de marketing llena de himnos infantiles y acciones publicitarias que rodaban lo esperpéntico, otros aplaudían su convencimiento de que otro mundo era posible. Una polaridad a la que el propio Lennon no era ajeno. De hecho, con el paso de los años él mismo aseguró que canciones Give the Peace a Chance o Power To The People eran demasiado simples para ser tomadas en serio. Un mal menor si con ello conseguía que la palabra “paz” apareciera en la portada de los periódicos o sonara en las radios y televisiones.

Algo que al final el músico de Liverpool logró. De hecho, no hay año en el que, llegado el mes de diciembre, no suene ese villancico editado en la navidad de 1971. La última vez, hace tan sólo unos días en la televisión norteamericana. Allí, Mavis Staples, Jeff Tweedy y el propio hijo de John y Yoko, Sean Lennon, entonaron por enésima vez ese titular pacifista con forma de felicitación navideña: Happy Xmas (War Is Over). Feliz Navidad.

No hay ningún comentario aún

Responde